Habrá quién diga que sí, que ya es cool. La realidad es que fue, es y seguirá siendo de nicho. No imagino a una Anasofi o un Santi viendo Dragon Ball o, subiendo mi apuesta, usando una playera con algún personaje de anime.
Algo de lo que estoy seguro es que hay que tomar la bandera otaku y estar orgullosos de nuestros gustos y jamás escondernos de nuevo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario